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Libre albedrío: la caverna donde me encuentro.

 Libre albedrío. Si lo piensas no es libre porque en ese momento estás pensando en las consecuencias.

Si tomas la decisión de realizarlo tampoco es libre porque para hacer algo el cerebro se tiene que imponer a la voluntad del cuerpo y también a parte del cerebro.

El pensamiento se basa en dos vertientes: la segura y la potencial que es incierta. 

Según un montón de variables que se van juntando a largo de la vida... como ser inteligente, voy adquiriendo ciertos mecanismos para ahorrar en disgustos. La experiencia me convierte en aburrido y predecible. La inexperiencia también, porque tomo casi siempre el camino más estimulante y vibrante, puede ser peligroso o no pero la falta de experiencia me obliga a tomar decisiones arriesgadas desde mi punto de vista inexperto. La obtención del objetivo nos hace vibrar y disfrutar, implicando una serie de concesiones y aprendizaje.

 


Por desgracia no soy libre. Siempre me sentí como si estuviese dentro de una máquina que puedo manejar y sentir. Una máquina que me sirve de instrumento para interactuar con el entorno. El mundo lo puedo oler, ver, oír, tocar, saborear. Pero esas sensaciones son producto irreal producido por el cuerpo que usamos. Cuerpo que parece máquina. Con el paso del tiempo parece que se hace vieja, y sin embargo, la mente no se siente desgastada. Parece que está ahí siempre al mismo nivel.

Si, claro que siento los estímulos de la química que produce el cuerpo pero eso que pienso es como si no viniese del cuerpo es algo generado por mi mismo. Es algo que se generó de la nada, es algo que no necesita de energía, ni de materia prima. Es algo que surge del cuerpo y del cerebro pero no siento que sea del cuerpo o del cerebro.

Las sensaciones me parece que las tengo pero también me parece que son impropias de mi mente.

Todo esto es mierda en un tubo que llevan diciendo un motón de filósofos toda la vida y que no paramos bola.

Mi vida, va llegando a su fin y deseo mi mente perdure.

Cuando pienso creo que soy incorporeo cuando me dejo llevar por él cuerpo soy el cuerpo parece como si no fuese yo.

Ahora que estoy escribiendo esto estoy generando ideas que cuando no pienso y solo siento, me siento muerto y asqueado.

El tema surge una y otra vez pero no llego a ninguna solución. Intento profundizar pero la palabra 'no' se interpone en mi pensamiento.

¿Qué soy? ¿Qué somos? ¿Quiénes son?

Veo a gente interactuando en el mundo pero no veo más allá de la máscara que tiene la gente. La única forma de desenmascarar al mundo es hablar, conversar, interactuar, tocar, acariciar. Abrirse más allá de lo habitual.

Y ahí es donde empieza a entrar el amor, ese sentimiento que es como un todo y que te hace darte cuenta que puedes llegar a conocer a mucha gente como a ti mismo. Y sin embargo, desilusionarte rápidamente porque la mentira existe. El engaño existe. Todos los sentimiento existen.

Llegamos. ¿a dónde llegamos? ¿a dónde queremos llegar? ¿qué posibilidades tengo de ir a algún lado?

No se.

No se.

Pienso, no se a donde llegar.

¿qué quiero hacer?

Quiero entender el significado de la vida, quiero entender el significado de la muerte.

Quiero saber más pero tengo miedo de que la paciencia me haga llegar a la muerte demasiado pronto.

... ahora veo parpadear esta raya en la pantalla. Veo como corre el tiempo, veo... me escucho respirar, siento los dedos como generan sonido pulsando las teclas, siento la presión, el movimiento. Si me fijo en el detalle siento la presión que ejerce mi cuerpo sobre la silla y casi hasta me duele el culo.

Me duelen los brazos que están apoyados en el escritorio. Siento los ojos como tienen cierto escozor en su superficie e inconscientemente los cierro y abro constantemente pero de vez en cuando los dejo parados y después arden.

Todo eso que siento era mucho más estimulante cuando el cuerpo era joven. La edad fastidia las sensaciones. Los receptores nos dan menos detalles de las cosas. Cada día tenemos un conocimiento más amplio del  mundo pero tenemos menos capacidad para sentirlo.

Y creo que la realidad no es esa sino que cada vez conocemos mejor nuestro cerebro, en vez de el mundo donde vivimos. Sabemos que hacer para que esté feliz y contento.

Sigo escribiendo cosas.

Sigo pensando.

Ahora me doy cuenta que la sensación de que corra el tiempo la provoca el cerebro.

Llevo escribiendo sin parar durante un ratito y sin embargo parecen horas.

Esta pausa en el mundo es un descanso para mi.

Me doy cuenta que cada minuto que se aprovecha es una eternidad para el cerebro. Pero todos los desechos que tiramos también son una eternidad que dejamos escapar.

Que grandiosa es la mente .

Continúo... más tarde.

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