Ir al contenido principal

El aburrimiento

Cansancio, lentitud.
El movimiento de la sombra tras los minutos que pasan.
Mirando para un lado, después para otro.
El ruído del pestañear.
El sonido de los motores de los vehículos que circulan por la calle que se vislumbran desde mi ventana.
Animales haciendo ruído: el agitar de las alas de las palomas que cagan en la fiestra de mi oficina. Los pasos de los de arriba.
La presión que ejerzo con mis dedos sobre las teclas... el click del ratón.
Un pitido contínuo de mis oídos que me recuerda al que se metía en la cabeza después de pasar varias horas en la discoteca.
Los brillos del la pantalla que hacen insufrible mantener la vista delante de ella durante horas.
El crujir de la madera tras cada paso sobre los tablones del suelo.
Los ventiladores del servidor que no paran de jirar y aburren tanto como... no se, que me atontan.
El susto que me provoca una y otra vez 'el flisss' del ambientador repetitivo  aunque el perfume adorna el ambiente.
La sensación de carga que provoca la gravedad sobre mis brazos y nalgas a lo largo del día de trabajo. Dolor de muñecas por culpa de no tener una postura acorde con la establecida.
Pies inchados, silenciados que piden un respiro cuando llego a casa.

Todas esas sensaciones que olvido y después se convierten en una contractura por no escucharlas.
Todas esas sensaciones que me hacen sentir vivo pero que las pongo a un lado porque tengo demasiadas cosas a las que atender.



Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cómo dejar de comer chocolate?

Chocolate líquido Algún día escuché que el chocolate no es adictivo, ese día las chocolateras aumentaron sus beneficios porque comimos más sus chocolates esquisitos. A todos nos gusta el chocolate, bueno ,a casi todos. Para mi es algo adictivo, necesito su azúcar y su cacao para vivir. ' Nestlé ', ' Milka ', ' Lindt ', ' Valor '... todas estas marcas, que se me ocurren ahora, no sobrevivirían sin la adicción de la gente por el chocolate y el azúcar. Ya se que el cuerpo se pirra por una onza de chocolate pero al final uno se empacha y queda con un mal estar generalizado... en mi caso con ganas de más. Lo único que podemos es comer chocolate con moderación y elegir el que menos azúcar tiene. Y los que más azúcar tienen son los sin marca (marca blanca): ' Eroski ', ' Leader Price ',... Todo el mundo sabe que el azúcar en exceso(+ de tres cucharas de azúcar) a largo plazo provoca caries, aumenta la demanda de la vitamina B, obesidad y p

Siempre me gustaron los lacasitos

Siempre me gustaron los Lacasitos y después de tantos años me doy cuenta que todos los Lacasitos saben igual. Cuando era pequeño comía un Lacasito rojo pensando que tenía un cierto sabor a fresa y tomaba uno marrón porque pensaba que se iba a intensificar el sabor del chocolate y la realidad es que todos saben bien por igual... son igual de dulces cada uno de ellos y destiñen un poco en las manos calientes. Cuando somos pequeños creemos cosas que cuando somo grandes descubrimos que son totalmente distintas. Como cuando veíamos el arroz inflado chocolateado en las cajas un poco más grande de lo normal... yo siempre pensé que aumentaban de tamaño cuando se vertían en la leche y lo único que pasaba es que lo endulzaban. Cada vez que compraba los cereales esperaba a que creciesen y miraba para ellos deseoso de que la magia se iniciase. También cuando jugábamos pensábamos que éramos los protagonistas de Oliver y Benji. Cuando tenía un nuevo balón pensaba que era el mejor del mundo y lo cu

Recordando viejos tiempos: historia con ápices roleros.

Después de un largo recorrido por un camino largo y tortuso un grupo de forajidos se encuentra en frente de una compuerta cerrada. Ellos pararon y esperaron un rato a ver si salía alguien a recivirlos. No podían creer que la puerta estuviese cerrada. La última vez estaba abierta y los colegas que vivían allí los recibieron con los brazos abiertos. Bueno esperaron un rato y uno de ellos se cansó y empezó a dar golpes a la piedra como un animal cabreado. Con la empuñadura como ayuda  para intentar roperla a golpes. Otro de ellos  (Lucas) se calentó con el pardillo loco que estaba golpeando la roca (Nicolás) y le dio un pequeño golpe con su maza a dos manos, que le asentó la cabeza... en ese momento Nicolás entró en razón. Lucas después de recoger su maza y limpiarla de unas gotitas de sangre de la nariz de su gran amigo Nicolás, saludó a la puerta recordando películas en la que la puerta habla y todo. -¡Hola! -¡Bienvenido! -¿Me puedes abrir? -Pues claro, a verlo dicho antes. -Gracia