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El cooperativismo de antaño

No es ciencia ficción, no es algo que me esté inventando: todovía quedan restos de cooperación de animales y seres humanos.
Los perros defienden la casa de los humanos de otros depredadores. Los gatos sirven para darnos cariño y controlar plagas de roedores y otros mamíferos pequeños que también se asociaban con nosotros. ¿Qué mal nos hacen los roedores al consumir el excedente o las sobras?
Las arañas nos protegen de los excesos de mosquitos e insectos molestos.
Las moscas sirven y servirán para la limpieza de heridas de guerra que en muchas situaciones se gangrenaban. Sus larvas comen los tejidos muertos de las heridas favoreciendo la curación de las heridas, aunque muchas veces, un veinte o un treinta por ciento nos traían infecciones que mataban. Ahora estos insectos se están volviendo a incorporar para este uso.
También se usaban para algo parecido las sanguijuelas.
Las vacas nos dan leche y sus derivados y en el peor de los casos carne y un cariño innato de este animal. Además de sus valoradas pieles después de sacrificadas.
También están las ovejas que nos dan la lana y leche.
Diferentes insectos que se comen los piojos de las plantas.
Siempre hay muchos animalitos que viven del cuento, como pueden ser los piojos, las pulgas, las garrapatas que se pueden considerar animales domésticos pero que no ayudan.
Los cuervos se alimentan de carroñas de la que podrían salir muchas enfermedades.
Los cerdos nos dan de comer, además también sirven como buscadores de trufas.
Los caracoles nos comen las verduras pero hacen ricos manjares y además su  baba cicatriza nuestra piel.
En muchos pueblos, los delfines ayudan a pescar a cambio de una parte de la pesca.
Los caballos eran un gran herramienta para el trabajo agrícola y el de transporte.
Las gallinas, avestruces, pavos, y otros animales también nos ayudan.

Ellos lo dieron todo por nosotros por un poco de alimento y... ¿qué hacemos nosotros?

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