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El fin del mundo

El fin del mundo...
Esta mañana he leído un montón de cosas relacionadas con esta nuestra sociedad.
Cada día el mundo está un poquito más desgastado por la forma rápida y agresiva en que producimos para nuestro confort. Consumimos materias primas como el agua o la energía de una forma excesivamente rápida. Consumimos bienes materiales como ropa y otros trastos que solo usamos un par de veces y después acumulamos en el armario.

Todo esto se convierte en una tristeza para cada usuario (persona que está en contacto con todo el mundo pero que últimamente se está olvidando mantener relaciones sociales directas, viviendo con la cabeza gacha con la mirada en dirección a una pantalla/movil/pc por donde chateamos demasiado para convertirnos en zombies ). Dejamos de fijarnos en las personas para orientar nuestra felicidad en dirección a las cosas. Canalizamos el mal-estar, y buscamos soluciones materiales y no sociales hacia este mal.

Si discutimos con nuestros amigos, compramos unas cuantas prendas para cambiar nuestra vestimenta y humor. Si discutimos con la pareja, cojemos el móvil y miramos fotos para nuestra autocomplacencia. Si nos aburrimos, jugamos a juegos con demasiada publicidad que nos incitan a vestirnos y a comer dulces y alimentos demasiado calóricos. Si nos estresamos, comemos las cosas que no tienen que lavarse (galletas y otros chocolates) para evitar el esfuerzo de lavar una fruta fresca y sabrosa.

Y finalmente para mal de demasiados, intentamos matarnos poquito a través de vicios que van desde las drogas legales y sobrealimentación hasta enfermedades como pueden ser las autolesiones y transtornos alimenticios del tipo no comer y vomitar.
Todo esto marca a una sociedad que va en detrimento y que no para, en dirección al final de esta.

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