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Olvidar.

Realmente, acabamos pensando como todos los demás. Nos hacen ser sociales y al final nos covertimos en personas que realizan cosas similares y estadísticamente iguales.
Al final, las muertes y los nacimientos son el cambio: surgen diferentes, y no siempre nuevas, ideas de niños y jóvenes. No tienen experiencia pero tienen una creatividad que marcan la diferencia.
Todos pensamos en la misma cosa y olvidamos lo más importante.
Estamos preocupados por lo que nos deparará y por lo que hicimos y nos olvidamos de vivir el presente.
No quiero decir que olvidemos las cosas pequeñas sino que olvidamos esos pequeños actos que hacen que cambie el mundo.
Finalmente, ¿qué pasa? nos cansamos y dejamos de luchar.
No nos complacemos con nada que no apruebe nuestro entorno. Tenemos otros problemas: no se hace lo necesario sino lo productivo.
Pensamos en la producción y en el rendimiento: olvidándonos del ingenio. Destruyendo todas las cosas que son necesarias pero que "no son rentables".
Nos olvidamos de nuestra naturaleza. Al final destrozamos para avaratar costes (a corto plazo). Al final, gastamos más de lo que tenemos. Aunque el dinero sea infinito la naturaleza no lo es (es lenta). Reventará el mundo por el infinito económico y lo natural finito.Y creamos el entretenimiento.Para olvidarnos.
Y ahora viene "el derecho al olvido". Para que los poderosos en Internet aparezcan como buenos ciudadanos y sigamos creyendo en este sistema de poder. Si quieren no volver a aparecer en los buscadores, aquí en Europa solo se lo tenemos que comunicar a la empresa "buscador" y en pocos minutos o días ya no tendrán de que preocuparse(esas mentiras o chismes que se crearon convertiéndose en bolas de nieve reales). Verdad o no el mundo seguirá acordándose de ese chisme hasta que nos aburramos.

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