Ir al contenido principal

Escena violenta

Katana
Después de una larga confrontación avenida por un cabreo exageradamente provocado se levantaron los que la empezaron, empapados de sangre y sufriendo para sostenerse en pie. Se estaban mirando fijamente el uno al otro. Tenían las pupilas dilatadas pero todavía resplandecía energía de entre ambos. Rodeados de cuerpos inertes con la sangre todavía caliente y rezumando por cortes limpios provocados por espadas de una sola hoja. Estaban los dos levantando sus espadas cuando de repente aparece una masa enorme de hombre que en la cercanía era imposible visualizarlo en su totalidad. Tenía grandes brazos musculados y el cuerpo era fuerte pero no demasiado marcado. Él se mantenía estático, el tiempo parecía como si se parase mientras se esperaban nuevos acontecimientos, cuando los dos rivales que iniciaban su última embestida, apartó el pie de encima de un indice que tornaba a morado y dijo:
_ Os necesito vivos. No me hagais acabar la pelea.
Ellos continuaron y en el mismo instante en que se disponían a realizar el último corte un movimiento casi inapreciable les hizo vacilar. Cuando volvieron a enfocar al objetivo ya estaba ese hombre ahí, interponiendose entre los dos guerreros, estes sorprendidos, lo único que vieron fue un resplandor de la espada de ese engendro y seguido de eso, en un abrir y cerrar de ojos estaban desarmados, inconsciente y cargados sobre los hombros de esa mala bestia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cómo dejar de comer chocolate?

Chocolate líquido Algún día escuché que el chocolate no es adictivo, ese día las chocolateras aumentaron sus beneficios porque comimos más sus chocolates esquisitos. A todos nos gusta el chocolate, bueno ,a casi todos. Para mi es algo adictivo, necesito su azúcar y su cacao para vivir. ' Nestlé ', ' Milka ', ' Lindt ', ' Valor '... todas estas marcas, que se me ocurren ahora, no sobrevivirían sin la adicción de la gente por el chocolate y el azúcar. Ya se que el cuerpo se pirra por una onza de chocolate pero al final uno se empacha y queda con un mal estar generalizado... en mi caso con ganas de más. Lo único que podemos es comer chocolate con moderación y elegir el que menos azúcar tiene. Y los que más azúcar tienen son los sin marca (marca blanca): ' Eroski ', ' Leader Price ',... Todo el mundo sabe que el azúcar en exceso(+ de tres cucharas de azúcar) a largo plazo provoca caries, aumenta la demanda de la vitamina B, obesidad y p

Siempre me gustaron los lacasitos

Siempre me gustaron los Lacasitos y después de tantos años me doy cuenta que todos los Lacasitos saben igual. Cuando era pequeño comía un Lacasito rojo pensando que tenía un cierto sabor a fresa y tomaba uno marrón porque pensaba que se iba a intensificar el sabor del chocolate y la realidad es que todos saben bien por igual... son igual de dulces cada uno de ellos y destiñen un poco en las manos calientes. Cuando somos pequeños creemos cosas que cuando somo grandes descubrimos que son totalmente distintas. Como cuando veíamos el arroz inflado chocolateado en las cajas un poco más grande de lo normal... yo siempre pensé que aumentaban de tamaño cuando se vertían en la leche y lo único que pasaba es que lo endulzaban. Cada vez que compraba los cereales esperaba a que creciesen y miraba para ellos deseoso de que la magia se iniciase. También cuando jugábamos pensábamos que éramos los protagonistas de Oliver y Benji. Cuando tenía un nuevo balón pensaba que era el mejor del mundo y lo cu

Recordando viejos tiempos: historia con ápices roleros.

Después de un largo recorrido por un camino largo y tortuso un grupo de forajidos se encuentra en frente de una compuerta cerrada. Ellos pararon y esperaron un rato a ver si salía alguien a recivirlos. No podían creer que la puerta estuviese cerrada. La última vez estaba abierta y los colegas que vivían allí los recibieron con los brazos abiertos. Bueno esperaron un rato y uno de ellos se cansó y empezó a dar golpes a la piedra como un animal cabreado. Con la empuñadura como ayuda  para intentar roperla a golpes. Otro de ellos  (Lucas) se calentó con el pardillo loco que estaba golpeando la roca (Nicolás) y le dio un pequeño golpe con su maza a dos manos, que le asentó la cabeza... en ese momento Nicolás entró en razón. Lucas después de recoger su maza y limpiarla de unas gotitas de sangre de la nariz de su gran amigo Nicolás, saludó a la puerta recordando películas en la que la puerta habla y todo. -¡Hola! -¡Bienvenido! -¿Me puedes abrir? -Pues claro, a verlo dicho antes. -Gracia