Ir al contenido principal

Casi un comienzo de una historia de superhéroes que se convierte en pensamiento...

Superhéroe
Derrepente, una tarde poco después de ducharme y haber venido de jugar un partido de fútbol, mientras me estaba mirando al espejo para peinarme, mi visión se empezó a nublar y parecía como si pudiera ver a través del espejo. Era como si estuviese mirando por una ventana sucia pero con la claridad suficiente para distinguir los objetos que estaban ahí. No se si Fue una simple ilusión debido a los cristales sucios de las gafas pero me empecé a hacer preguntas, como por ejemplo: ¿A qué se debió este suceso? ¿Por qué a mi? ¿Este es un superpoder? ¿Me convertiría en un superhéroe por tener una habilidad superhumana?
Todo fueron conjeturas y me quedé ahí.
Como siempre, me pasaron un montón de ideas por la cabeza: Alguien me implantaría algo en la cabeza. Con toda la cantidad de imágenes que veo tanto por la televisión como por el ordenador: ¿Podrían lograr que yo realizara unas tareas programadas como un robot y una vez realizadas esas misiones me pudiesen borrar los recuerdos sin acarrear mi muerte? Ser un asesino sin saberlo, vaya faena. Y luego pensé en todas las pesadillas que podía producirme esos sucesos mal borrados. Me siguieron pasando por la cabeza sueños que, ahora, cobraban y ganaban, sentido. Quizá porque las ideas atraen a las ideas y los pensamientos acaban convirtiendo ficción en realidad.
Ahora recuerdo la escena de la peonza en esa peli de Leonardo DiCaprio en la que decía algo así: Una vez establecida la idea en lo más profundo de su consciente/inconsciente esa idea acabará convirtiéndose en realidad: la idea de que el mundo en el que estaba no era real.
En fin, muchas veces me encontré en esa situación. La ventanas que se abren a través de mis ojos e incluso de mis otros sentidos me mantienen con vida y esperanza dentro de una cárcel de ilusión que en muchos momentos creo que no es más que el reflejo de mis ideas y conocimiento, manejándolos como a uno se antoja pero no como un sueño de una única persona, sino como el sueño de multiples personas que ninguna puede hacer totalmente lo que quiere sin hacer algo de daño al resto de los soñantes.
La pesadilla de la existencia. La creencia de un mundo feliz y la imposibilidad de alcanzarlo como colectivo y casi imposible como individuo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cómo dejar de comer chocolate?

Chocolate líquido Algún día escuché que el chocolate no es adictivo, ese día las chocolateras aumentaron sus beneficios porque comimos más sus chocolates esquisitos. A todos nos gusta el chocolate, bueno ,a casi todos. Para mi es algo adictivo, necesito su azúcar y su cacao para vivir. ' Nestlé ', ' Milka ', ' Lindt ', ' Valor '... todas estas marcas, que se me ocurren ahora, no sobrevivirían sin la adicción de la gente por el chocolate y el azúcar. Ya se que el cuerpo se pirra por una onza de chocolate pero al final uno se empacha y queda con un mal estar generalizado... en mi caso con ganas de más. Lo único que podemos es comer chocolate con moderación y elegir el que menos azúcar tiene. Y los que más azúcar tienen son los sin marca (marca blanca): ' Eroski ', ' Leader Price ',... Todo el mundo sabe que el azúcar en exceso(+ de tres cucharas de azúcar) a largo plazo provoca caries, aumenta la demanda de la vitamina B, obesidad y p

Siempre me gustaron los lacasitos

Siempre me gustaron los Lacasitos y después de tantos años me doy cuenta que todos los Lacasitos saben igual. Cuando era pequeño comía un Lacasito rojo pensando que tenía un cierto sabor a fresa y tomaba uno marrón porque pensaba que se iba a intensificar el sabor del chocolate y la realidad es que todos saben bien por igual... son igual de dulces cada uno de ellos y destiñen un poco en las manos calientes. Cuando somos pequeños creemos cosas que cuando somo grandes descubrimos que son totalmente distintas. Como cuando veíamos el arroz inflado chocolateado en las cajas un poco más grande de lo normal... yo siempre pensé que aumentaban de tamaño cuando se vertían en la leche y lo único que pasaba es que lo endulzaban. Cada vez que compraba los cereales esperaba a que creciesen y miraba para ellos deseoso de que la magia se iniciase. También cuando jugábamos pensábamos que éramos los protagonistas de Oliver y Benji. Cuando tenía un nuevo balón pensaba que era el mejor del mundo y lo cu

Calor, calor no hace mucho

Calor, calor no hace mucho. Estamos en verano y el sol se desvanece entre las nubes. La verdad, es que hay humedad en el ambiente y el asfalto chorrea. Joder, que mierda de descripción. Todo lo que digo se queda en nada. Vaya cagada (zurullo). Estoy 'aparvado' y no escribo nada decente. En un lugar claro y cerrado en el que estoy ahora mismo, me siento enclaustrado, agónico, sin respiración. El sudor me corre por la piel blanca. Esto es un día como otro cualquiera. La perdición de un ángel caído que no encuentra su punto de inflexión. El cambio hacia el buen camino. Vaya, ¿¡que estoy diciendo!? Me vuelvo loco otra vez. Respiro profundamente y expulso el aire viciado de mis pulmones. Vuelvo a empezar después de romper esa cantidad de palabras sin sentido. La orientación se me centra y vuelvo a empezar mi relato pero esta nueva página se queda en blanco, y el segundero empieza a sonar más alto y más rapidamente. Las horas vuelan y la página en vacío.