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Una tarde a final de año.


_Un nuevo año. ¿Una nueva vida? _Juan lo dice con cierta duda.
_¡Si! La temática del año. _Responde Samuel con sorna y propone_ Al pasar de año nunca se pasa a una nueva vida.
_ Bueno, vale... ya me jodiste la bola _ contestando después de tomar un sorbo de café y aún masticando una magdalena_ Si lo que quieres es ser triste y aburrido también añado: porque en el nuevo año se piensa en lo que no hiciste actualizando los propósitos que, finalmente, nunca van a ser realidad, solo van ser la farsa y mentira que enriquecerán tú personalidad.
_Buahh!!, espera un segundo... _inspira profundamente y continúa diciendo lo que se le ocurre_ El pasado tiene una gran importancia en todas las decisiones, pero un nuevo año, por si solo, no ayuda a las personas. La realidad es que, en cada año, se inicia un punto de inflexión que puede ser la nada, o puede llegar a ser un punto y aparte en tú vida.
_Llegó mi punto de inflexión porque... _Juan realiza una pequeña pausa para dar intensidad y expectativa a Samuel_ ...tras muchos largos años de aprendizaje, este año me voy a convertir en un hombre de acción._El resto se lo queda para si mismo.
Los errores se van a convertir en cualidades de mi personalidad y las decisiones mal tomadas en mi caracter rancio y defensivo. Concretando, las pocas decisiones que tomé no serán las que me conviertan en un rancio sino las que no tomé. Podré echarle la culpa a todo el mundo pero él culpable de mi fracaso seguiré siendo yo.
_Lo que estás diciendo es algo así como que, ¿dejarás de mirar para tús propios cojones, sin levantar la cabeza? _Samuel lo dice bajito sin mala intención.
_¡Je, je! Pues si, ese fue siempre mi error.  Se debe mirar más allá del horizonte, más a allá...
_Palabras, palabras y más palabras... _Samuel lo dice porque no le gusta que su amigo filosofé en alto.
_...y la realidad es todo imágenes y sentimientos _ continúa sin ignorar a su amigo.
_¡Juan!, no necesito ni la mitad de las palabras para que me de la risa. Solo te necesito a ti..._pensando: Solo necesito a alguién que haga el ridículo o lo parezca.
_Poco necesitamos, un colectivo que ría y vea que esa persona es singular y peculiar...
_Cada persona es singular y única. Todo el mundo tiene sus rarezas..._dándole chance.
_Yo no las tengo... es broma, las tengo: "Soy feliz" "No soy feliz" "Soy irascible". La verdad..._Se queda pensando.
Mi mentira... digo todo lo que se me pasa por la cabeza y cuando, "estoy encendido", digo todas las malas vibraciones que tengo dentro. Soy amenazador, pero no intimido a nadie porque mis ojos me delatan.
_..."soy frágil, soy sensible". _Acabando la frase y pide otros cafés.

Después de un rato en silencio mirándose el uno al otro Juan empieza, otra vez a hablar.
_ Otro punto... veo como el mundo cambia, mejorando delante de mis ojos. Hay individuos que progresan, para ser sensatos, se adineran rapidamente, sin importarles nada. Otros luchan con todos sus medios para
 conseguir sus metas. Cogen una cámara, arrancan y se van por ahí encontrando un mundo diferente y real muy distinto a lo que los medios de comunicación enseñan. _ Finaliza su pantominada porque ve que su amigo se aburre.
Lo medios enseñan que todo lo que hay es mierda, pero no muestran las personas de en medio. Personas que sufren y viven en unas condiciones horribles pero que tienen  buenas ideas. Son felices, en su medida y dan por sentado lo importante que es sentirse bien  con lo poco que se tiene. Pensando que la pobreza y pasar hambre es algo muy jodido. Pero, ahora, en el supuesto primer mundo... les falta espíritu, les falta fé. Están sin esperanza y no se valen por ellos mismos.
_¿Y por último? _dice Samuel por decir algo.
_Todo lo que hay es más de lo que necesitamos _dice sin saber lo que estaba diciendo.

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