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Ego

No me siento bien. Siempre, al principio o al final, siempre...
En mi vida hay día buenos pero nada especiales. Últimamente, no hay experiencias vitales.
Hoy, lo mejor que me pasó fue descubrir como se revela una foto. También, disfrute de bonitas cafeterías y de buenos cafés pero olvidables y perecederos en mi memoria.
La fotografía me apasiona, la imagen, los detalles que nunca soy capaz de matizar, aclarar; me encanta.
Siempre se me olvida de mirar para lo que me gusta. Voy corriendo una vez para un lado y otra vez para otro pero siempre con todo el tiempo del mundo. Cuando corro me siento inmaduro (voy con un abrigo marrón cruzado y corriendo como si perdiera el autobús, sintiéndome como un chaval sin vergüenza que llega siempre tarde a clases). Soy intranquilo, irascible, caprichoso. Porque en mi vida nunca tuve demasiados ostáculos a los que enfrentarme. Siempre fui libre, nunca me sentí obligado a nada pero hay partes de mi ser que cambiaría. Un imposible. Me gusta jugar, me gustan los juegos de azar pero nunca tiré el dinero en ellos porque se que no existe la suerte y además soy incapaz de actuar adecuadamente cuando estoy intimidado por la situación, sintiéndome presionado .
Cada vez  pienso quien soy, me siento como el cúmulo de defectos de mis progenitores y familiares cercanos.
Cada vez soy más imperfecto dándome cuenta que mi personalidad está forjada y tallada con muchas diferencias al resto de personajes y personas que me rodean.
Un día más me alegro de ser yo y mis defectos.

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