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Otro año

Otro día, otra mañana, otro atardecer y al final otro año.
Ahora me siento cansado y hecho mierda como si la vida me fuera en ello. Soy un hombre triste, no tengo más que mis ideas y mis formas: ¡AAAHHH! a grito pelado voy por las calles, me rijo por las emociones, por las sensaciones; soy todo sentimiento y nervio, no razono, y con poco que me lleven la contraria me vuelvo loco.
Pero a primera hora de la mañana estoy fuera de covertura, me siento como si no durmiera nada, me noto cansado, se me caen los ojos hasta el infinito, me falta electricidad. La motivación es la electricidad del día a día, la energía de la vida, una semana más, un mes más, un año más, un lustro más, una década más,...
Pero cada día se hace más pesado y el potencial que todos los mayores decían que teníamos se pierde en el horizonte por la escased de motivación y porque nos conformamos con lo que tenemos.

Mañana es un sábado especial, es un día con nuevas y renovadas espectativas. Mañana es otro día.
Vamos a cambiar de tercio y vamos a pensar en el día a día, en la forma correcta de vivir: no hay formas correctas, solo hay vivencias y nuevas vivencias. No pensemos en el futuro ni en el presente, hay que pensar en el minuto a minuto, en el run, run, en el cae y levanta de todos los instantes.

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