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Cuando el día comienza extrañamente tranquilo...

Cuando el día comienza extrañamente tranquilo y uno no sabe donde se encuentra realmente. Esa sensación de tranquilidad que precede a la calma, esa sensación de bienestar con uno mismo que se acaba según avanza el día. Durante unas ocho horas te vas dando cuenta de todo lo que has perdido al día de hoy y empieza la depresión multiplicativa e incontrolable que arrebate la mente y luego el corazón; y todo ello por una paja que no venía a cuento, una paja que lo único que aportó es cansancio y desengaño. Dando a conocer en todo lo que se reduce el ser humano... en placer.
La realidad es que yo soy un ser humano y me reduzco a la nada.
Soy mierda que se convierte en más mierda. La realidad es que la mierda no es tan mierda y no hay nada tan malo.
Cuando un quiere parar no puede. Quiero correr menos en el tiempo quiero ir más despacio pero el tiempo es una apisonadora que sigue el camino sin parar y poco a poco llega a su destino.
Nosotros llegamos a nuestro destino pero sin darnos cuenta. Durante todo el devenir de la vida nosotros, mayormente, cerramos los ojos y pensamos en pasar las penas en un suspiro... pero ese suspiro es tiempo perdido que se acumula. La felicidad no dura pero si sufres las penurias que hay en medio con intensidad también la disfrutarás con más intensidad.
El dolor es importante... la dificultad es importante. Llegar a la meta sin dificultades no produce placer pero si demasiada complacencia con uno mismo y pérdida de interés. Es necesario ponerse metas lo suficientemente difíciles y posibles de superar... eso genera expectativas y emociones en la vida.
Todo lo que uno hace, probablemente haya otro que ya lo haya hecho pero no por ello se debe dejar de disfrutar de todo.
No se... ni sabré el por qué de mi existencia... tampoco sabré si hay un por qué pero al menos uno tiene que sentir que vale algo aunque solo sepa que es una gota de agua en un océano y nada más.
Un mundo, un único mundo... seguro que no somos el único mundo pero seguramente seamos algo distintos al resto de los mundos.
....faltan ideas.... necesito practicar.
No se, tengo la memoria en blanco.
¿Cómo está el tiempo?
Seguro que más o menos como siempre por estas fechas.
Y mi vida más corta hoy que mañana... digo mi pasado
¿El control de mi vida quién lo lleva?
yo, creo que no. Además, no soy libre ni tengo ganas de buscar ese concepto.
No soy capaz de pensar...
Mis pensamientos son ruido e interferencias de otros pensamientos.
La originalidad en mi no existe... todo lo que creo está en el colectivo... solo lo vuelvo a escribir.
Poco de mi hay en mi.
Falta de motivos, de interés, de... que se yo. ¿Falta de cariño? No creo que tenga falta de eso... creo que tengo exceso de cariño.
Y a cambio....
Yo a cambio doy energía negativa si es que hay de eso. En realidad, quito energía a los que me rodean para luego convertirla en ira.
Tengo pánico...
A los bicho pequeños, ten pánico a las picaduras de los bicho pequeños.
Mi mente...
Debe de ser un poco de materia gris porque albergar no alberga nada. Mis pensamientos se esfuman como si de palabras que lleva el viento fuesen. Cada cosa que pienso sustituye a otra.
El cerebro está limitado y va borrando todo lo que no necesita.
....
Solo me salen pensamientos vacíos. Todo lo que tengo delante no me da nada de información que transmitir... y sigo absorbiendo energía de mi entorno.
Tengo calor... en un día nublado. Tengo sed en un día húmedo. No tengo nada en días de crisis.
Vacas flacas...
Prados verdes muy caros.
La envidia entre los hombres.
Ideas sin orden, sin sentido, sin rumbo.
Tecnología, de que sirve si solo nos aprovechamos de ella para jodernos a nosotros mismos.
Reciclar, de que vale... si volvemos a ensuciar.
Producir energía, más bien gastar energía destrozando ecosistemas.
...
Tristeza, soledad, tiempo, segundos, minutos, palabras

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